Directorio de Organizaciones No Gubernamentales Ambientales de Venezuela
  • Noticias sobre ONG Ambientales de Venezuela

    Audubon de Venezuela:  60 años del turpial como ave nacional

    May 23, 2018

    Audubon de Venezuela: 60 años del turpial como ave nacional

    El 23 de mayo de 1958, tras un concurso promovido por la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, la junta de gobierno, presidida por Wolfgang Larrazábal, siendo Ministro de Educación el Dr. Julio De Armas, declaró al Turpial como Ave Nacional.

    Se nombró una comisión de científicos y naturalistas para decidir. Entre las especies candidatas estaban el Gallito de las Rocas, el Cucarachero Común, la Paraulata Llanera, el Zamuro y la Guacharaca.

    Ramón Antonio Urbano (Yaracuy 1917 / Caracas 1986), conocido como “el hombre pájaro”, y que trabajó como colector de aves en la época más prolífica de la Colección Ornitológica Phelps, fue el jefe de campaña del Turpial, un estratega que hablaba con el corazón. Urbano se encadenó en el sentir nacional, estableció un puente común para el reconocimiento que el pueblo tenía por el famoso pájaro de cuerpo esbelto, de ropaje negro y oro profundo, con lírico y sonoro canto. Y por allí se fue en campaña llegándole al sentimiento del pueblo con sus palabras:
    “Venezuela está impaciente por su Ave Nacional; y un instituto docente, lo puede seleccionar. En la prensa se comenta, que hay muchos competidores; pero hay que tomar en cuenta, sus principales factores. Dicen que el Cucarachero, tiene fama de cantor; y por eso los llaneros, lo llaman el ruiseñor. El que quiera oír la diana, a orillas de la pradera; deje libre en la sabana, la Paraulata Llanera. En los caneyes del llano, no hay cosa más singular; cómo divierte al humano, los cantares del Turpial. Se encuentra en la platanera, y en las rejas del corral; silbándole a la vaquera, en la hora de ordeñar.

    Siente alegría el llanero, cuando a un toro va a enlazar; y oye el canto mañanero que lo saluda el Turpial. En la cerca del tranquero, también se percha el Turpial; saludando al ganadero, cuando este va a pastorear. Se ha lanzado un candidato, para el Ave Nacional; pero hay que esperar un rato, mientras nos canta un Turpial. Es encanto del llanero, y diversión del caporal; hay que quitarse el sombrero para escuchar al Turpial. Su figura es imponente, vistoso su colorido; y por siempre está presente, del llanero en sus corridos. De Venezuela el campeón, en sus puntos cardinales; será suyo el Pabellón de las Aves Nacionales. Hoy las Ciencias Naturales, lo ha querido coronar: y entre los nombres vulgares, a él le llaman Turpial. Cuando tengan ocasión, de acercarse a los tunales; prefieran la vía Falcón, para que oigan los turpiales”.

     

    Su nombre científico es Icterus icterus. Que guarda relación con sus colores amarillos. En cuanto al nombre común, existen dos teorías al respecto: la primera sostiene que proviene de raíces indígenas; y la segunda, en voz del estudioso de la flora y fauna venezolana Bruno Manara, indica que se debe a la forma onomatopéyica de su canto, que puede escucharse como turu-pio, turu-pio.

    Esta ave pertenece a la familia de los ictéridos, originaria del continente americano, que se caracterizan principalmente por su variado y melodioso canto, el cual se escucha al amanecer y es muy apreciado en los hogares y por ello es víctima de la cacería y tráfico de animales vivos. Es uno de los pájaros cantores más bellos de nuestro país.

    Su plumaje es negro en la cabeza, encima del pecho y en la parte superior del cuerpo y las alas, mientras que el resto del cuerpo es amarillo oscuro, con matices naranjas. En sus alas tiene una fina franja de color blanco. El iris es de color amarillo con un contorno de piel azul clara alrededor del ojo. Su pico es de forma cónica, agudizado y comprimido. Mide de 23 a 27 cm. Los tonos de su plumaje van con la edad, los turpiales amarillos son los más jóvenes, y los adultos anaranjados.

     

    Fotografía Margareta Wieser

     

    La taxonomía más reciente separa la especie Icterus icterus, presente solamente en Venezuela, parte de Colombia, Guyana e islas del Caribe; de la Icterus jamacaii (Brasil) e Icterus croconotus (resto de Suramérica).

    Esta especie habita en Venezuela hasta los 1300 msnm al norte del Orinoco y hasta los 100 msnm al sur del río. Prácticamente se le ve en todo el territorio al norte del Orinoco, excepto los Andes, el lado occidental del Zulia, el Delta y las cadenas montañosas Henri Pittier y El Ávila.

    Vive en solitario o en pareja en áreas abiertas, sabanas, matorral espinoso, etc. En los bordes de bosques secos y de galería.

    Fue introducido al Caribe hace más de dos siglos, probablemente como ave ornamental, y se ha dispersado naturalmente a las islas cercanas.

    Se alimenta de insectos, frutas, huevos de otras aves, y ocasionalmente de aves más pequeñas. Tiene un canto sonoro, melodioso y variado, que suele escucharse al amanecer, aunque emite sus llamados y fraseos a cualquier hora del día. Los machos suelen cantar más que las hembras.

    Se reproducen de mayo a junio. Los turpiales raras veces construyen sus propios nidos, más bien suelen utilizar los que han sido abandonados, o, en algunos casos, expulsan de manera agresiva a los ocupantes. Después que tienen el nido en su poder lo defienden ferozmente de cualquier intruso. La puesta es de 3 a 4 huevos. La incubación la hace solo la hembra. Los pichones son alimentados por ambos padres durante aproximadamente 15 días. Intentan anidar hasta dos y tres veces durante su período reproductivo.

    Tal fecundidad pudiera ser una de las razones por las cuales, a pesar de la cacería y el comercio a que es sometido, siga siendo todavía un ave común en estado silvestre en muchos lugares de su rango geográfico.

    Debido a su belleza y a que es el ave nacional, usan su nombre compañías, edificios, posadas, institutos… Lo encontramos fotografiado e ilustrado infinidad de veces, y hasta se vistió de él una de nuestra misses (Edymar Martínez en el Miss Internacional 2015).

    Simón Díaz lo incluyó en sus canciones, y aquí copiamos una:

     

    Yo tengo mi turupial

    que por la orilla ‘e la quebrá

    que yo tengo mi turupial

    que por la orilla ‘e la quebrá

     

    Que cuando lo escucho cantar

    agarro y me voy pa’ llá

    que cuando lo escucho cantar

    agarro y me voy pa’ llá 

     

    Mi turupialito

    es el más bonito

    que de tanto comé mango

    tiene el pico amarillito 

     

    Mi turupialito,

    es el más bonito

    mi turupialito,

    es el más bonito

    que de tanto comé mango

    que tiene sucio el piquito.

     

    Y Salvador Garmendia le escribió un cuento llamado El turpial que vivió dos veces que nos habla de…

    Un hermoso turpial que vive en las extensas sabanas de Barquisimeto y recuerda la historia de su vida, desde su nacimiento hasta el encuentro con uno de sus enemigos más peligrosos: Un cachorro de hombre armado con una honda… Una historia sobre la amistad, el amor a la naturaleza y la libertad.

    Por todas estas razones, y por el orgullo que sentimos como venezolanos al ser representados por un ave tan hermosa, es que la Sociedad Conservacionista Audubon de Venezuela le rinde homenaje en sus 60 años como Ave Nacional al escogerla como su ave emblema del año 2018.

    A continuación un cartel que recopila una pequeña parte de su presencia en tantas áreas de la vida diaria.

     

     

     

    Bibliografía:

    http://www.notilogia.com/2016/05/23-de-mayo-declaracion-del-turpial-como-ave-nacional.html

    https://www.latiendavenezolana.com/blogs/tienda/10-datos-sobre-el-turpial-el-ave-nacional-de-venezuela

    https://cronistasanfelipe.wordpress.com/tag/el-turpial/

    https://es.wikipedia.org/wiki/Icterus_icterus

    Birds of Venezuela. Second Edition. Steven Hilty

    Birds of Northern South America. Robin Restall

    Una guía de las aves de Venezuela. William H. Phelphs

    Ornitólogo Gustavo Rodríguez